El blog de los cadáveres exquisitos

Prólogo

Si estás leyendo estas líneas, significa que ya has tocado fondo. Podrías estar viviendo al límite, besando escandalosamente a tu pareja en mitad del mar, paseando tranquilamente con tus perros, dejándote vestir por algún diseñador trasnochado, sacándole fotos al mundo desde un avión o durmiendo plácidamente sobre la hierba suave de algún valle... Pero no lo haces, por eso estás aquí. Bienvenid@ a Decadencia, donde los cadáveres exquisitios, el humor negro, algún poeta muerto y grandes dosis de vodka hacen, de la vida, un libro de bolsillo.

¿Por qué no colgué al final la viñeta cutre?


Porque, como una premonición, te fuiste. Estarás siempre en mi corazón, junto a nuestra gallina de madera. Sabes que en ese momento me habría metido contigo en el nicho y le habría soltado al pj enterrador: por favor, cierre ya, que hace frío. Volveremos a vernos, cariño, tú me enseñaste que todo lo bueno se hace esperar y yo te esperaré todo el tiempo que me quede.

Quise dibujar la viñeta de nuestro sueño, pero ahora no tengo fuerzas. Espero hacerla algún día. Te echo de menos.

Día suicida


Sí, he escrito estos días.
He escrito estos días pero nadie ha podido leerlo.
Nadie ha podido leerlo porque lo he borrado.
Lo he borrado porque es lo único que puedo borrar.
Es lo único que puedo borrar: lo que es mío.
Lo que es mío, lo que soy, yo.
...Y yo ya no existo.



Mañana colgaré una viñeta cutre, una anécdota estúpida y una frase lapidaria y todo volverá a su lugar pero en el fondo sabremos que es todo una farsa.

Resaca de bruja


No estoy en condiciones de escribir grandes relatos esta tarde, ya sabéis, las brujas no están preparadas para beber tanta agua en Samhaín, así pues, feliz resaca a todos los que bebisteis agua ayer.

He dicho.