El blog de los cadáveres exquisitos

Prólogo

Si estás leyendo estas líneas, significa que ya has tocado fondo. Podrías estar viviendo al límite, besando escandalosamente a tu pareja en mitad del mar, paseando tranquilamente con tus perros, dejándote vestir por algún diseñador trasnochado, sacándole fotos al mundo desde un avión o durmiendo plácidamente sobre la hierba suave de algún valle... Pero no lo haces, por eso estás aquí. Bienvenid@ a Decadencia, donde los cadáveres exquisitios, el humor negro, algún poeta muerto y grandes dosis de vodka hacen, de la vida, un libro de bolsillo.

Sorda... Como una vaca


Pues eso, que estoy gorda como una tapia. Ya sé que no es ninguna novedad, pero hoy estoy especialmente molesta. La semana que viene son las fiestas de la Arribada en Baiona y me parece que voy a ir metida en un saco... Y con gafas de sol, por si acaso u_u


Me he tomado la libertad de tomar prestada a Mafalda ¡¡Espero que su autor no me odie por ello!! 

Mafalda © Joaquín Lavado / Quino
Berenice © Alicia Martínez / Lis

Corazón de melón ♥


Echando de menos


Estos días me he pasado horas muertas revisando casi cada archivo de mi antiguo disco duro, así como alguna copia de seguridad que tenía por ahí perdida. Me voy a poner trascendental, así que si estás pensando en que es viernes y sólo quieres salir de la oficina, quizá no debas seguir leyendo.

He encontrado fotos y vídeos de tiempos mejores, quizá en su momento no me lo parecían, pero lo eran. Echo de menos la música, el grupo, la coral, el conservatorio, Ourense, salir de casa sin un duro y que me diese igual, porque con los amigos se pasa bien igualmente, echo de menos mi apartamento de 25 metros cuadrados, que si entraba la maleta ya no cabía yo.

Por supuesto echo de menos a las personas de las que ya sólo tengo sus recuerdos (feliz cumpleaños, I), pero echo muchísimo más de menos a las personas a las que todavía veo a menudo y ni nos saludamos, con lo amigos que éramos. A esas "amistades indestructibles" que se perdieron en el olvido por un berrinche, una mentira o una verdad a destiempo. Incluso echo de menos a los amigos cobardes que prefirieron lavarse las manos y desaparecer cuando las cosas se pusieron feas. Incluso a ellos...

...Porque antes de todo, lo pasamos bien. Íbamos a comer "montaditos" al Centro Comercial Gran Vía y después pasábamos horas haciendo el idiota en los jardines de arriba, intentábamos tirar a A al agua, grabábamos en el móvil a D'Ou haciendo el pollo mientras los de seguridad nos miraban perplejos, íbamos andando hasta Samil sólo para ver cómo M y B echaban una carrera o montábamos un campeonato de sumo dibujando un círculo en la arena con un palito.


Podía pasarme días sin comer ni dormir si me venía la musa inspiradora cuando ensayábamos...

En un momento dado surgió en algún tipo de "espacio cero" un punto de inflexión que todavía no llego a entender, pero en ese momento la amistad se volvió enemistad, el amor fue odio, los saludos efusivos se convirtieron en un cruzar de acera al vernos, y el "quedar, aunque nevara, para hacer cualquier cosa en cualquier sitio porque seríamos felices haciéndolo" se convirtió en nada, a lo sumo en bajar a tomar un café al mismo sitio de siempre, donde pedir un café en lugar del colacao habitual, se convertiría en un acontecimiento.

¿Dónde fueron a parar los buenos momentos? ¿Al pasado? ¿Al espacio? ¿Se los llevó Hitler como al conejo rosa? ¿Estarán en el techo donde se reúnen los globos de helio?

Globos de helio... Seguro que más de uno sonríe al recordar a "Fermín, el delfín" y el buen rato que pasamos hablando como pitufos en la Plaza de Portugal, sin embargo, esos momentos no volverán... Y a veces me parece que sólo yo quiero construir momentos nuevos.

- ¿Dónde están todos?
- En Facebook, supongo.

Día de mierda


Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda. Día de mierda.

Dicen que si miras fijamente esta imagen, puedes ver un mensaje subliminal:





¡Feliz día de la marmota mierda a tod@s!

Punto de inflexión y nueva etapa


Esta noche fue un punto de inflexión. Los puntos de inflexión: esos momentos en la vida en los que abres (o te abren) los ojos y decides que tu vida necesita un cambio. No me gusta mucho que ocurra de noche porque no descanso bien y comienzo la nueva etapa con algo de pereza, pero es inevitable, es como un parto, viene cuando viene y punto.

Empezamos de cero... Ya era hora de hacer limpieza: física, psíquica y espiritual.

Algunas de las cosas que me gustaría hacer a lo largo de estos meses:

  • Ahorrar dinero (o gastar menos).
  • Tirar con cosas inservibles, que ya no uso o recuerdos que no merecen la pena.
  • Organizar el archivo contable.
  • Volver a las actividades que me gustaban: componer, dibujar, leer, escribir, pasear.
  • Adelgazar unos kilos.
  • Arreglar los desperfectos de la casa.
  • Conocer gente nueva.
  • Salir alguna noche de marcha.
  • Ir andando a la playa una mañana.
  • Visitar alguna cueva.
  • Tener un gatito.
  • Terminar el curso.

Ya iré poniendo más cosas... :)  


Preparados... Listos... ¡Ya!

De las amistades finitas


Actualizando ando: ¿por qué actualizo? porque creo que escribí el post en caliente. Entonces... ¿por qué no lo borro? pues por dos motivos: el primero es porque en su momento lo pensé, no me arrepiento de haberlo pensado ni de haberlo escrito, el hecho de que acabe dando mi brazo a torcer (como siempre) para no empeorar las cosas, no quiere decir que haya cambiado de opinión y el segundo es que se aprende de los errores y, de esta forma, queda patente para el futuro.

Si ya lo decía Gardel "que veinte años no es nada..." y, diez, son la mitad ¿No querías un cambio en tu vida? ahí lo tienes. Se acabó.


Se acabó. Ya no somos amigos, me has decepcionado. Tengo la impresión de que hace años que yo soy amiga tuya, pero nada más. No haces nada ni por ti mismo ¿cómo lo vas a hacer por los demás? podrías verme en el fondo de un pozo y no te molestarías en intentar sacarme aunque tuvieras una cuerda, una polea y un manual de instrucciones. Ya no se trata de lo que has hecho, sino de todo lo que no has hecho.

¿Qué será ahora de nosotros? no lo sé, sólo puedo decidir por mí.