Hoy voy a hablar de
los enfados amistosos y de la
amistad unidireccional.
Llevaba tiempo sin escribir, sin dibujar y casi sin pensar. Desde que murió Iago no volví a pisar este blog. En parte es una pena, han pasado cosas en mi vida que, sin duda, merecían ser narradas, no ha sido mi intención en ningún momento pasar por alto que tengo casi una nueva vida, que la comparto con una persona que me quiere, que también tengo un nuevo bicho peludo que me acompaña y, por contar cosas que me han cambiado la vida, que los Reyes me regalaron un radiador (porque, aunque no lo creais, un radiador puede cambiar la vida de una forma sustancial). Por tanto y, para no enrollarme: en próximas entregas hablaré de mis bichos, de mi costillo y su limonero, de dietas y cambiar muebles de sitio y de los salones cálidos en los inviernos fríos...
...Pero hoy voy a hablar de los amigos, de lo que se sufre por ellos, para ellos, con ellos, sin ellos,...
1) ...De los enfados amistosos.
Un enfado amistoso no es como un partido amistoso entre dos equipos de fútbol, significa que hay un tema candente, como una bomba con una larga mecha a la que acaban de prender fuego y puede volver una amistad en algo irreconciliable. Tengo miedo o, al menos, angustia. No voy a pararme en los pormenores porque considero que todos mis lectores de más de 20 años (por decir algo) ya habrán pasado por situaciones parecidas. Un amigo (que será denominado como X) conoce a chica (Y). X conoce a Y por internet. Y tuvo una relación que acabó mal con A y de pretendientes a B, C, D y E. Parece que Y se va deshaciendo de sus pretendientes (más o menos), después echa de menos a A, después aparece F... Finalmente se queda con tu amigo X, pero por desgracia tú sabes que fue, como quien dice, su última opción. Incluso así, les deseas lo mejor. Puntualicemos: X e Y aún no se conocen en persona y han hablado por internet durante dos semanas.
Cumpleaños de X: va a quedar con Y en persona en tres días... Está ciego de amor, pero incluso así tiene sus dudas, cree que quizá debería haber "picoteado más tiempo, aprovechado para pasarlo bien antes de embarcarse en una relación seria". Llega el día. A las tres horas de conocerse, X declara amar a Y apasionadamente y se la presenta a sus padres, intiman y al día siguiente decide presentársela a sus amigos: L, M y N (yo soy L).
Intentas no tener prejuicios a la hora de conocerla, aunque es casi imposible por todo lo que te ha contado X durante esas dos semanas. Intentas ser cordial, agradable y que forme parte del grupo aunque no la conozcas de nada. Intentas crear un ambiente distendido en el que nadie se sienta incómodo, pensando que la chica estará cortada por no conocer a nadie y las circunstancias... Pero te encuentras con un personaje que sobreactúa en lo absoluto, que quiere hacerse super interesante y caer bien a todos en base a dorar la píldora más que a un profesor de historia para que te suba la nota, que habla casi a gritos y que habla sin parar y sin dejar que los demás terminen una frase. Por supuesto también tiene cosas buenas: es extrovertida... Risueña... Extrovertida... ¿He dicho que es extrovertida? a él lo ves ciego de amor y ya te temes lo peor, no sé, observas comportamientos raros, una celosa super-protección de la pareja, unos cariños que dejaron lo empalagoso cuatro pueblos atrás,...
...Y te despides. Él se marcha con ella. M, N y yo nos miramos como diciendo: Ufffffffffff!!! pero somos personas, sabemos lo que es pasar por eso y que por unas horas no se puede juzgar a una persona... Peeeeeeeero también sabemos que al día siguiente X nos va a someter a juicio y nos vamos con esa inquietud en la cabeza. No falla, el día siguiente llega y él busca desesperado una respuesta, una crítica de cada uno acerca de ella. Sabes que, digas lo que digas, no le va a gustar ¿por qué? pues porque está ciego, está a la defensiva, está en modo "si no dices que es maravillosa, es que no tienes ni puta idea" y, por supuesto, aunque sólo sea por dignidad, no le vas a decir que es maravillosa, porque no hay nada más sucio que mentir a un amigo... Y más en asuntos del corazón. Le dices, con la mayor sutileza posible, lo que opinas: que en unas horas no puedes juzgar a alguien, que cuando lleven un tiempo y la conozcas más en el día a día, ya le dirás lo que piensas, que en el fondo, es a él a quien le tiene que gustar, que, al fin y al cabo, él ha tomado una decisión en firme y la opinión de sus amigos no va a cambiar nada.
¿Y qué te dice?
Que, sinceramente, le parece mal.
Te suelta que ella siempre es así, que no es así sólo un día por quedar bien ni nada (tiene gracia, porque tú sí lo piensas pero no le has dicho nada, se lo ha dicho él solito) y lo único que quise explicarle era que, por mucho que me dijera que "ella sieeeeeeempre es así", su idea de "siempre" eran dos semanas que la conoció por internet y dos días en persona... Se jodió el invento, por supuesto también le pareció mal. Al final decidí dejar la conversación porque tengo el corazón hecho polvo y lo último que quiero es discutir con él, así que me despedí, cerré el msn y me puse a trabajar (y a escribir esto). A los cinco minutos escribió a M contándole que YO me había enfadado con él. Increíble pero cierto. Me temo que esto es el principio de un enfado amistoso...
2) ...De la amistad unidireccional
Dícese de la amistad en la que pones todo de tu parte y no obtienes una respuesta ni mínimamente proporcional de la otra persona. Un ejemplo muy claro: el día que dejas de llamar y pasan meses o, incluso, años sin tener ningún tipo de noticia del otro lado. No me voy a poner a divagar acerca de esto porque ya me explayé demasiado por hoy, pero últimamente mi vida social consta de demasiadas amistades unidireccionales de las que quiero deshacerme lo antes posible, porque tener una amistad unidireccional es como cuando te rompen el corazón y, aunque es menos doloroso, perdura mucho más en el tiempo.
Voy a bajar con mis perritos, que sí que dan amor y amistad incondicional, no me interrogan acerca de sus novias ni se enfadan cuando soy sincera. Algún día colgaré sus retratos :)
I love you!