El blog de los cadáveres exquisitos

Prólogo

Si estás leyendo estas líneas, significa que ya has tocado fondo. Podrías estar viviendo al límite, besando escandalosamente a tu pareja en mitad del mar, paseando tranquilamente con tus perros, dejándote vestir por algún diseñador trasnochado, sacándole fotos al mundo desde un avión o durmiendo plácidamente sobre la hierba suave de algún valle... Pero no lo haces, por eso estás aquí. Bienvenid@ a Decadencia, donde los cadáveres exquisitios, el humor negro, algún poeta muerto y grandes dosis de vodka hacen, de la vida, un libro de bolsillo.

De las amistades finitas


Actualizando ando: ¿por qué actualizo? porque creo que escribí el post en caliente. Entonces... ¿por qué no lo borro? pues por dos motivos: el primero es porque en su momento lo pensé, no me arrepiento de haberlo pensado ni de haberlo escrito, el hecho de que acabe dando mi brazo a torcer (como siempre) para no empeorar las cosas, no quiere decir que haya cambiado de opinión y el segundo es que se aprende de los errores y, de esta forma, queda patente para el futuro.

Si ya lo decía Gardel "que veinte años no es nada..." y, diez, son la mitad ¿No querías un cambio en tu vida? ahí lo tienes. Se acabó.


Se acabó. Ya no somos amigos, me has decepcionado. Tengo la impresión de que hace años que yo soy amiga tuya, pero nada más. No haces nada ni por ti mismo ¿cómo lo vas a hacer por los demás? podrías verme en el fondo de un pozo y no te molestarías en intentar sacarme aunque tuvieras una cuerda, una polea y un manual de instrucciones. Ya no se trata de lo que has hecho, sino de todo lo que no has hecho.

¿Qué será ahora de nosotros? no lo sé, sólo puedo decidir por mí.


0 comentarios:

Publicar un comentario